Saturday, June 24, 2006

BREVE MUESTRA DE POEMAS DE NOBLE KATERBA

­



JOHNNY BARBIERI




36

aquel caballo hipocondríaco de siempre
el menos conocido y el menos amado
posee dos patas traseras / persecutivas
viene de una pieza primitiva e insignificante
está ebrio como los grandes ebrios
Verlaine Hopkins Baco y yo
mojado de pies a cabeza
ha empobrecido a un grado cero
límite entre el ser y la nada
sus movimientos son lentos
y repetidos
el espacio que habita es tan pequeño
que no se alcanza a sí mismo
está a la deriva
sus ancas son de una realidad asombrosa
sus extremos largos y oscuros
se aterciopelan
con la luz amarilla
es malo
la soledad intensa de sus ojos son malos
el silencio de la soledad de sus ojos
se pierde en la habitación
el delirio se aproxima repentinamente
a los lugares vacíos
la noche relincha
la persecución no tiene límites
es la forma de acercarse y entregarse
mansamente a la locura como un caballo
tiene los nervios desajustados
la fuerza alucinante de las mareas bravas
es abominable
a veces tierno y salvaje
su belleza es de un licor amargo pero necesario
se droga
regla y defeca
pero lo amo y eso es todo.


(De “El Libro Azul”)


LOS PERROS DE HOPKINS

Hubo un perro que creció por la derecha
alto y libre entre muchos otros
marginal cuando lo matices
no armonizaban sus dolores
aquellos dolores enormes e interminables
que se pegaban a las paredes
a esas paredes sucias de Lima en otoño
donde también nosotros crecimos de cara
a los vanos recuerdos
un perro baldío y un corazón dispuesto
a llenarse de tatuajes el alma
un perro en el umbral
un perro en la confitería
un perro equivocadamente perro como muchos
porque le dio asco ser una jauría y ladrar como todos
para no morir con una bala en la panza
lo conozco
nació conmigo embebido de falsas manías
académico y creyente
lo recuerdo porque dimos juntos los primeros pasos
caminamos los mismos caminos vertiendo
lágrimas diferentes
Hubo un hombre que era un perro persiguiendo
gatos pintados en las aceras
tomó un arma y derribó algunos pájaros
se hizo perro miliciano
asmático y suicida
fue héroe de su propia piedad
de sus propios espectros
lo conozco como me conozco yo
porque lo soñé temblando en un rincón del cuarto
porque lo escuché en el silencio de un blues
siglos y siglos
yo estuve entre cuatro paredes solo y desnudo
delgado hasta los huesos
arrancándome las penas para no morir más
arrancándome lo que soy
arrancándome lo que he sido cien veces
a espaldas de todo el mundo
Esta es mi vida y este es mi revés
soy yo y eres tú querido perro maldito
pero hoy
yo me adhiero a tus penas y a tus sueños.

(De “MAkA”)
VEINTE

Lo único real son mis manos clavadas en la pared
y mi caballo ciego tropezando por la habitación
mi pequeño caballo muerto
por esta habitación sin puertas ni ventanas
ni luz ni espacio
sólo espaldas sólo siluetas
sólo la soledad clavada junto a mí
lo demás son puras palabras
allá afuera
es trece de octubre
y hay sol y hay muchos caballos vivos
y está BUKOWSKI amarilleándose hoja por hoja
y un pájaro expuesto al sol amarilleándose
y un árbol frente a la casa amarilleándose dos veces
Pablo toma un arma y va a morir al patio
María pinta sus senos de azul
y sale a la calle a comprar legumbres
allá afuera
los obreros están trabajando
las mujeres están vendiéndose en las esquinas
es Lima
y a pesar de las desesperanzas
sólo queda vestirse con un necio disfraz
para gritarle a todo el mundo que estás bien
que estarás bien por el resto de tu vida
pero ya nada importa
hace muchos años que ya nada importa
no importas tú
y no importo yo
Allá afuera Manuel tiene una patria
Efraín tiene un jardín con lirios rotos
y una mujer con un arco iris grabado en la espalda
Cecilia lava ropa por las mañanas y cuenta
las estrellas por las noches
tiene un hermano pequeño
dos meses de gestación
y un triángulo isósceles enrollado a su cintura
Aquí adentro
sólo estoy yo
sin patria
sin jardín
y sin estrellas en la noche
sólo con un candelabro encendido
y algunos cráneos tirados por el suelo
pero yo estoy aquí
y eso es lo que cuenta. ( de “Carne de mi Carne”)



VARIACIONES ASCENDENTES

Hay un sol colgado en el corredor de la casa y nos alumbra en la noche,
la lluvia que ha dejado de caer por años nos moja lentamente, atrás hay variaciones de color que van creciendo sobre la tierra, un pozo de cieno que genera espectrales figuras que luego andan por estas calles ennegrecidas y dan miedo.
Un yogui se ha petrificado en su habitación en práctica Hatha y ha ascendido al centro de sí, ha encontrado un vínculo entre su ser y la nada, entre la nada y una flor longeva tirada en el camino hacia donde hemos llegado el lunes
en abril después de andar días y días por todo el sur buscando un sol para anudártelo en el cuello y salir al mundo con toda la luz posible resplandeciente, la luz eterna como salida de tus ojos,
tus ojos que los soñé para ti
iluminando el día, el dolor del día, el árbol del día envejecido a cinco metros de nosotros.



(De “Libro Hindú”)




ROXANA CRISÓLOGO




Flecos -uñas color rojo sangre- más flecos flotando
con sus cabellos teñidos de espiga
cuando llegó la I. B. Show Orchestra
y esa damita de mini dorada
repartiendo besos a diestra y siniestra
prometía al público darse completamente
el mejor espectáculo jamás visto en tierra norteña
y con sensualidad se despojaba de su saconcito de paño negro
meneándose
susurrando una canción
algo así como "tómame" -por favor- y por favor
boquiabiertos mis paisanos no dejaban de mirarla
sí te pertenecemos -tú ordenas costeña-
ella ordena bailar y bailamos te guiña el ojo y obedecemos
habla bajito que obedecemos
sólo por esta vez que -diablos- no le sale una
y un "adivina qué sigue"
creo que la vamos a pasar adivinando toda la noche
techno salsa rock ¿reggae?
ah Callao puerto mío canta el pelucón
Lima ¿dónde estás? yo no bailo sola
sí que tengo sueños
y por discreción ni te cuento
ni por esta rubia flaca enloquecida por la luz
que la amo que sus tacones 10 la soporten
que dios la soporte porque yo prosigo
la música el río la música el río
cómo duele el río digo las costillas
el cuerpo de 26 años y trabajos forzados
estorbos primo
yo no claudico fácilmente
ante lo incognoscible el talento de la imaginación
abro
cierro puertas tanteo
aparto de mí la tentación el mundo
qué mundo me mueve
puro filamento de cosas costras podredumbre y felicidad
así que no me muevas más la cola perro
no me finjas el delirio
de una lágrima escrita en tu carita triste
que no respondo de mí
no respondo necia y echada a perder
borracha con la borrachera de la gente ensimismada
en un cuerpo rubio y "ya me cansastes" disparados
como bombas sin piedad por mis amigos que lo amo
deja que baile que cada vez entiendo menos esta música
y salte el pelucón confundiéndose en el griterío chicha
del coliseo gloriosísimo San Ramón
que grita mal y nadie escucha su pico roto de botella
herido destilando sangre y canciones pésimas
manos y pies adornan como guirnaldas la intimidad del estrado
presiento tu mano caliente en la cintura
y en el aliento palabras palabrotas brillantes
como tus dientes amarillos
que prometo sucumbir en la humanidad
en la humildad en el alma: Fiesta



Detrás de la pared no había nada -eso creo- y ella
de espaldas -tampoco sé qué piensa-
lleva más de media hora con la mirada fija en algún punto
¿atractivo? para quién será atractivo ese punto
de la pared sin parpadear sin moverse a los 65 años
ni siquiera en los peores momentos -ahora-
perdía la costumbre de subir a descansar allí
-de vecina gritona e indeseable –
nadie toma en cuenta una pared de 20 x 50
muy elevada para la municipalidad
horrible para mi gusto
sólo yo sé que detrás se levantan más casas y construcciones
pésimas fuera de plano techos cementerio de ballenas
atestados de muebles viejos artefactos en desuso
y aves de corral enjauladas
ella conoce bien el juego de la arqueología
y ahora juega buscando entre escombros
el origen de una vida que fue
y continúa jugueteando con la nube de polvo que levanta
con sus saltitos amaestrados ese animalito enfermo
todo en su vida siempre lo supo desde el pronóstico del tiempo
sería esta casa sin hijas y con un esposo atrapado
en un cuadro sin flores como el de su Sarita Colonia bendita
mil y muchas glorias dichas contadas como sus mentiras
siempre en versiones diferentes que ya olvidó
-promete no olvidar más- pero no se trata de él
esta vez no ha movido el brazo derecho
que como toda buena enfermera debería mantener ágil
pero acaricia el lomo erizado de ese ser espectral
que ladra todas las noches y que a pesar de todo no la odia
con la punta del pie
con la misma con la que acostumbra a patear
su platito de comida y derramarlo en un montón de desmonte
que conserva en su techo
el más sucio y descuidado de la vecindad
por eso nos quejamos ¿y el perro le ladra?
y el perro le ladra y ella no deja ¿será por eso?
de mirar esta vieja pared la única
que logró terminar su esposo gracias a su trabajo
siempre a medio tiempo siempre
interrumpido por alguna enfermedad o un viaje
inesperado a provincia cuando ella no estaba sola
y tenía esperanzas por ejemplo
de levantar una pared más alta que ésta
y criar sus animalitos sin que los vecinos la anden husmeando
y reventar cohetones para las fiestas del Corpus Christi
y llevar esa procesión muy adentro
en su refugio de paredes altas y fuertes de ladrillo
que no se parecen en nada a las de estos hogares de ciudad
¿hogares perfectos?
a los que nadie se atrevería a traerles abajo una pared



a Juanita de Lurigancho



el auto se llevó como la vida sus ideas
una corona de espinas sonrientes maduran
al contorno sin tocarlo casi

el suero sube y baja
olor maldito en los zócalos las flores
envejecen como pájaros moribundos ocultan su perfil
en la sombra verdadero blues
sonoro arete de hierro perverso
los disparos construyen columnas inmóviles de plomo
líquido
dardos
(su colesterol casi hasta estallar)

sé que ha sufrido mucho lo sé
en su pecho los 12 signos del zodíaco
muestran cómo todo camino a seguir es incompleto
un par de ojos tristes
inmovilizados por la cámara de televisión
y muchas preguntas cómo es morir

el oxígeno de este cuerpo me asfixia
y pienso que todos los pabellones son iguales
los rostros cúbicos de las santas morenas
como sus corpiños parchados
innumerables veces la soledad es eso
avanzo en un corredor que no es más
que un pasamanos trunco
interminable
los números se suceden como fotografías algunas
bellas: un beso sellando el común adiós

las rocas lanzan sus frutos
cáscaras golosinas rodean la pared donde el pintor
imaginó a Juanita
el hábito
de perfil con sus costales llenos de ropa
y multicolor inclinada como un arco iris
transparente y quién sabe lo que pasará
un rincón frío un pastel helado en la boca del horno
en el jirón de la unión en cualquier compra o venta
el canje dono mis vestidos: objetos
inútil por un poco de saliva hostil

los huesos del patio crujen
en círculo huyen de sí mismos
(ven no huyas de ti mismo)
cercando las luces de seguridad
se evapora la sangre en el calor de corcho
de una botella borracha al despertar
me acerca a ti

HUAYRONA-SANTO CRISTO
(tomaré esa línea para visitarlos)


EL AGUSTINO

lo que yo llamo cielo y es tierra
y todas las noches ocupa un espacio distinto al de los cielos
y se extiende sobre un paño de noche elegante
y vive como las fogatas de los castillos conquistados
allá arriba
y deja escapar anillos de luz simples bocanadas de gente
innumerables miles no podría contar cuántas veces
me perdí en el cielo yo que creí que pisaba tierra
empecé a enumerar sus escalones desvanecidos
con tanta facilidad por la gente que al pisarlos
los duplica los triplica y pienso que es la velocidad
-alucinaciones de estómago vacío- de trabajo
mecánico y a tiempo completo sin vacaciones
con vacaciones -sin goce de haber-
o sólo el caos en un mundo que no es
cielo ni tierra entre tierra y cielo cielo y tierra
hay un lugar común de seres indiferenciables que bien
observo
con este cucurucho que quiere -intenta- ser mi único
microscopio o mirador oficial sin asomarme a la ventana
del micro aunque la gente grite Me ordene
cordura razón para no mirar nuevamente
verme
indefenso en un mundo que no podría domeñar solo
Ese día casi toqué el cielo
porque su olor a tierra sudada o lo que sea se impregnó
en mi chompa en mis cabellos quedó un poco del polvo abigarrado
de su alimento mi lengua también saboreó
la acidez segura de sus suburbios celestes y no dejé
de parpadear cuando quise contar cada lucecita suya
en la inmensidad -ya me estaban tragando-
si no fuera por estos golpes
torpes ininterrumpidos de chofer por esa voz ronca de vaso vacío
(solo) que desde su arriba me recordó que simplemente estaba abajo




LEONCIO LUQUE




Crónicas de Narciso




CERCANOS DESIGNIOS

¿Quién anima a la palabra al mediodía
A resignarse?
¿Acaso los huesos marinos descansan
En silencio a sus designios?
La vida resucita viejos poemas
Escoltada por la memoria
Con la vestidura de música
Que se abre paso en el camino

El pelambre del gato es suave
Como cierta tarde al esperarte

Todo acontecimiento al final es digno

Si pudieras amar al mundo
Yo sería ese hermoso castillo
Bordado y perfecto
Pesado en mi palabra

Los poemas son como el alma.
Yo he de esperarte siempre y
De culparme de todo
De esto que sucede en este día

Las algas marinas viven tranquilas
Y se balancean en el fondo
Del océano
Como sociedades de mariposas deformes

Habitan en bosques de flores inventadas
Como amuletos de autos rojos marinos

Sabes despiértame a las cinco de la mañana
Para averiguar mi destino
Hay accidente en que muero solo
y
Acaso no nos sorprenda
Esta aclaración
Al despertarme
Mis ojos son como un reloj de arena
Que descifra vientos y dunas

El lenguaje no sabe manejar nuestra costumbre y
La historia se vuelve caballos trotando
Sobre mi pecho

Mi pecho es un país inhabitable
De afilados labios

Los huesos marinos descansan tranquilo
Como víctimas
En la memoria

El abismo es olvido
La historia es reconocida
Por nosotros sin querer
Y se disipa y
Se despide en el trayecto del camino
Y va
Volando al abismo
En este desierto de ojos al cielo



HOTEL CUARTO NRO.458

La claridad del hotel cuarto número 458
Tiene un brillo especial e incandescente
En ella diseñamos la materialidad exacta
La maldad exacta bañada en lágrimas

La memoria es recortada en esbeltas figuras
Con relieve de vientos
La curvatura de lágrima salada y dulce
Caen con sus aguas colgadas del cielo

La metáfora del tiempo
Con su tiempo de ceniza nos observa
El sueño
En vano pretendemos perseguir la filosofía
En imágenes rupestres
La vida y el tiempo son bocanadas de humos
Que se pierden en la noche

La claridad del hotel cuarto número 458
Tiene la calma inaccesible en nuestra historia
En ella tejemos la memoria
La reflexión de agosto
Nuestra vida que duerme en un ausentarse
De azul alegre
la tristeza envuelve
Los muros de escape y
Permanece atento en cada
Recuerdo

En este cuarto majestuoso
Alguien cada mañana
Nos despierta como a un desconocido
Donde la soledad
Tiene la forma de mujer invitándonos a mirar
Los ojos el mar
La tristeza se agita en el aire
Entre costumbres de sábanas que
Perfuman caricias que llegan a las venas y
Alborotan este cuarto del hotel más oscuro
Donde despierto y no me acuerdo de donde soy
Y salgo por la puerta y vivo tranquilo


EL MONASTERIO I

Aula de sabiduría perfecta.
Aula NN
No eres tú
Aquel que percibe la soledad del viento
El que bebe vino
Y emocionado a medianoche
Llora como un ángel en cada botella

No eres tú Aquel
Que pregunta y mira las paredes frías
Y asoma sus ojos pidiendo una explicación
A la memoria?

No eres tú
Aquel
Que parado en la puerta
Del Monasterio
Pregunta por la edad del amigo
Por las calles de Buenos Aires
Finlandia
Comas
Pamplona
Madrid
París
Pidiendo una explicación
A los amigos que se fueron
En menoscabo de la lágrima
Que flota y
nos sacude el alma
En el lugar perfecto
Donde el tiempo se detiene
Y la soledad se percibe húmeda
En los huesos





SIENTO EN MI LO QUE SIENTO

Siento en mí lo que siento
La distancia azul el aire libre
El espacio la muchacha mulata
Modulando la voz la música
El cielo cuajado en ramos de flores

Siento en mí lo que siento
El hormigueo pactado penetrando
Por mis venas
Las imágenes feroces recorriendo
Por mi aliento
Siento en mí lo que siento
Los vientos el amor solariego
La adivinanza de tu rostro que cuelo a cada momento
El camino
Los remolinos dando vuelta en mi cabeza
Que suda a tabaco
Y recorre mi cuerpo sin decirte nada
Siento en mí lo que siento
La irrupción de un volcán que se desliza
Por los pastos
Adivinando tu muerte sin preguntarte a dónde vas
En cada camino al salir de casa
Cuando clausuro mis ojos la noche
Y no quiero morirme entre extraños
Y entonces golpeo el recuerdo en mi corazón
Y no encuentro tu rostro protocolar en el aniversario
Y no quiero preguntarte nada
en este momento
si mueres en mis labios
En la fosa de mi penitencia

Y la soledad es bastarda
Creo poco o importa poco
Si mi pena te contagia
Como bandera flameando en una fiesta
Creo poco e importa poco si te amo
Como a huellas trazadas
Bajo la confusa herida de mi vida
Creo poco si te amo como relámpago
Que sale de mis ojos
Alumbrando tu cuerpo de aroma
Creo poco e importa poco
Si te amo con locura
Reprimiendo esa energía que recorre como terremoto
Tu cuerpo salado y desértico
Creo poco si te amo antes o después
Constante o nada
Imperfecto o puro
Como este vacío en que vivo y
Me muevo impredecible
inconstante
Manipulando mi vida
Con ese tono trágico de cuchillo
preciso para reconocerte
Ya en mi cicatriz
Para saber de qué jerarquía soy
Y decirte
Estúpidamente tu verdad
Oscura y mancillada
En estos ojos
Desérticos y joviales
Que es tu soledad que avanza
hongueado casi igual
A la Nada
Siento en mí lo que siento
Consumiendo las huellas en la oscuridad del mar
Para decirte
En este vientre de miseria
Igual como un manojo de Mierda
que bordea al mundo
Como revés de esta palabra
Que juega maltrecha y tosca
Que no vale nada
Pero estás
Pegadaoa mi lengua
Y el mundo sigue igual
Al revés inverecundioso en
esta palabra (mi mundo
Encerrado como un gato) que no vale
en la que puedo construir lo nuestro
Sin la dirección obligada (sí yo quiero)
Sin decir nada a nadie
Recorriendo como un río
Al cauce gastado en la tormenta
Siento en mi lo que siento
La vida el destino como nube
Las mansas aguas que recorren
El suelo en que bebo
en el campo



IVAN SEGURA


TEORIA DE LAS VIBRACIONES

I
AISLAMIENTO VIBRATORIO


1



la ventana
es imperfecta
la fricción planeada y la erosión
natural
generan arañazos sobre el vidrio
y el universo se hace difícil de entender
la luz de las estrellas
dibuja miles de figuras geométricas
los reflejos son tenues
pero los zigzags deslumbran
a un cuerpo en
el rincón más apartado que
desnudo
se apoya contra la pared
y espera



2





existe una esfera infinita oscura

abre sus tentáculos muestra el cielo estrellado luces
blancas rojas celestes

la mancha lechosa de una galaxia
desde la ventana

un espacio vacío
como algo suave que pasa en el umbral de la puerta

paredes que reciben luz ventanas que reciben luz
que cambian de color a sillas y mesas

blancas rojas celestes

todo tan frágil como un ave
como las manos que desean un avemadre
con sus alas abiertas evita un choque brusco

en su cuerpo resiste todo el impulso un abrazo
espaciotiempo tiempoespacio
y desaparezco del frío de la pared amarilla


tiemposilencio





3




el rincón del cuarto amarillo
a oscuras
es un altar


me siento
abro las manos


miles de flores desnudas

un animal cautivo en términos de
infinito



remonta la evolución hasta



rondar hasta rozar
4




El cielo de la noche recién venida.
Los relojes pegados en la pared exterior.
El viento que expande y expande las voces,

los ruidos, los ladridos lejanos.

Como si no hubiera tiempo.

El cielo esta ahí,
en un silencio rojo de puntos brillantes.

El pasto esta ahí,
húmedo,
y acoge
al hombre en su patio interior.

La casa brilla,

(Millones de suaves síncopes
abren sus brazos,
iluminan los caminos)

y el cielo ondula
en su vacío intacto,

interior.



5




Hermana

mis manos en dirección a dos vértices opuestos entre sí

la cabeza levantada hacia el foco

si no fuera por mis manos
mi cuerpo comería su sombra

Hermana Hermana la luz artificial
destruye mis ojos

el viento de la medianoche está afuera

me alivia a través de mi única ventana

una población de estrellas
escribe sobre el vidrio

habita aquí

donde no hay órbitas
sólo mucha luz

y algo semejante al vacío entre galaxias


un no-dolor




6



el poema
no regresa a la memoria se pierde
en los alrededores de la casa

pero es el mismo

y su lugar en el vacío
es el mismo

a medianoche invade mi cama
hay silencio

escucho
la vacuidad
leo el movimiento
de los astros
en el techo se prolonga el cielo
que es infinito
y que deseo

hay
entre estrella y estrella
una oscuridad que deseo lamer

en el color de las estrellas
esta el poema que no regresa a la memoria

y no me importa

el color de las estrellas es el resultado
de la fusión de billones de billones de átomos
iguales a los míos

y estoy feliz
mi cama es transparente
si cierro los ojos no hay movimiento aparente

pero sigo el viaje

y ya no tiene fin



II
LEYES DE REACCIÓN


ALEATORIA



Las variables son infinitas,
se pierden en los abismos del vientre
como al principio,
en el morir.

Y la concepción del principio
se desvanece. Queda sólo el nacimiento,
el gozo que momentáneamente se da
cuando el infante llora
y ve su entorno, pequeñas manchas
verdes, su verdad.

Así, por encima de los montes,
la soledad del iris asciende,
buscando la calma,
a pesar del temor.



FONDO DE CONSTELACIÓN



Has visto al azul volverse oscuro de pronto.
A la luz dispersarse sobre los confines.

Si pudieras llegar tan lejos,
¿Qué otra voz desde el fondo
de tus entrañas alcanzarías?

Y uno pretende acercarse con los ojos.

¿Qué brisa de improviso
te asusta al golpear en tu puerta?

Escucha.

Si desde la Constelación del Cisne
Miraras el polvo,
¿Qué sonido habría
como un valle abierto hacia lo oscuro?

Sólo suaves síncopes.
Imperceptibles.



MÉTODO DELTA



En cada movimiento de la tierra,
la luna exploraba la luz de los confines.

Un astronauta viviente que forzaba su vista.

Cuando su orientación cambiaba,
vastos amaneceres eran captados con exactitud.

Amaneceres de miles de soles.
Atardeceres de cometas de hielo.

Visiones de cráteres y rocas multicolores
debajo de un azul negro.

Como si a través del Cuarto Menguante
las imágenes se irradiaran

en los mares primigenios del planeta.

Un reflejo de blancos aros incompletos
delante de las tormentas.

La luna desaparecía.

Al interior de las aguas, entre tanto,
burbujas de sustancia se movían,

se confundían en órbitas imprevistas:



Esperando.

VIBRACIÓN ARMÓNICA



las auroras boreales flotan sobre la nieve
al final de la gran noche,
se multiplican suavemente,
generan una frecuencia con el aire ionizado,
qué lejos se les oye
parece que portaran la imagen de un planeta
deformado por descargas eléctricas
haces de partículas
intentan conectar los impulsos venidos del espacio,
el saludo polar de los
astros,
magnéticos en sus dominios,
pero solos,
que irradian entre los mantos de fantasma y hielo,
que no pueden traducir en la tierra
cómo es la superficie de ese otro planeta,
y cuál el color de la estrella polar

si azul si rosa,
cuál es la luz que
caerá


RAYO DE MADRE



el receptáculo de madre
se encuentra en las glándulas primigenias,
me lleva a los intestinos del cielo que esta lejos,
el cielo de madre
no hay a dónde
la primera charla es con la inmensa tempestad
hay un borde peligroso un borde con mucho resplandor de diamantes
mi madre dijo algo con sus dedos de circuitos
no supe en cuál borde estrellarme
sólo me quede mirando
mirando
hasta que todo desapareció
el segundo encuentro fue la nieve blanca en la noche oscura
debía saltar la grieta para llegar a besar sus tiernos pies
no te pierdas,
me dijo
y había un vacío calmo cuando salté,
un vacío solo sin nada
no sabía si volaba
y la tercera caída llegó
miré arriba
encima de los colores
ondulantes y corpusculares,
en un largo instante
de oídos apacibles:
qué loas llenan tus goces incorpóreos
me pregunté
y con qué vastedad fulgurante?
entonces, la cuarta espera apareció
fulminando
como un rayo de madre




III
VIBRACIÓN LIBRE

VIBRACIÓN LIBRE



solo,
aún eres tú sólo
tu cama es transparente
abres los ojos
la noche ilumina tu cuerpo,
no hay movimiento aparente
y recién has nacido
eres un niño blanco y mojado
la mujer que llora es tu madre,
feliz
las variables son infinitas,
se esconden en los abismos del vientre
como al principio
has sentido un planeta blanco y azul,
has salido de su órbita,
has rozado la luna y ya no vuelves
aerolitos y cometas
siguen su curso,
se pierden de ti
o tú de ellos
como cuando tienes cinco años
tu madre te lleva a pasear
en el mercado hay mucha gente
y ya no puedes sujetarte a tu madre
ambos se miran por última vez
y gritas
para qué gritas si aquí
no se escucha nada?
quizás un eco
lejanísimo
la canción del hidrógeno,
la radiación de fondo
se superponen
y se van
todo fluye,
estático estático
en un continuo
qué haces
dice tu madre
qué hora es
cuándo es tu cumpleaños?
un día en su cuarto ella cierra la puerta
tomas la llave
rompes la cerradura
tu madre quiere salir
y no puede
buscas ayuda todos creen que es un juego
y no puedes
el veinticinco de julio estas gritando
pero no se oye
no se puede ni ver ni oír el rojo de Júpiter
en tu cabeza gira la secuencia de colores
la sensación multicolor de Saturno es
la belleza que se confunde con las estrellas
allá en los confines del sistema solar
en dirección al centro luminoso,
fijas tus ojos en el ardiente disco,
miras a tu alrededor,
es como en la tierra
todo se puebla de una mancha lechosa
si cierras los ojos
la mancha permanece,
pero estas en medio de este mar oscuro,
más cerca de la luz blanca
lo que te envuelve
es la distancia de todas las estrellas que se acarician
el cuerpo se ilumina
la serenidad es proporcional a
la cantidad de luz en el vacío,
que te bautiza en el vacío,
mientras cierras los ojos
en tu cama transparente,
y sólo sigues el viaje
sin movimiento aparente,

y estas feliz
Manuel Cadenas Mujica.




DE LOS OJOS DEL ILUMINADO (Antologìa personal, 1991-2003)

Los ojos del iluminado

Los ojos del iluminado
son los ojos cotidianos.
La superflua desazón corre sangrante
por las calles que mira.
El sol que roba años al tiempo
lo devuelve a su oscuro origen revelado.
Los ojos del iluminado arden
cuando los elementos se estremecen
y dibujan sospechas de que el cielo
se derriba y renueva imperceptiblemente.

¡Otario vencedor del instante,
aquí está tu suma!

Y el iluminado sonríe ciegamente.
Sus ojos se agitan taladrando
el tapete azul que dentro suyo se eleva,
otro cielo insostenible,
otra huella interior aproximada.
Verbal sea la belleza más ciega,
corazonada implacable
la palabra esperada del iluminado.



Ley de gravedad

Necesito más tiempo para entregarme al olvido,
más espacio para la desazón,
más aire para desafiar el asma de los días.
Que se extiendan pavorosos los cauces,
sean derribadas las fuentes,
agítese la palabra antes de usar.
Necesito más holgura para equilibrar los elementos,
necesito
toda la inercia, toda la ley de gravedad
para caer verticalmente hacia las altas cumbres.
La sed que se propaga entre las aguas
hunde el puñal en el paladar de la angustia,
hace polvo el aliento,
corroe desde abajo la perfección de lo simple.
Aunque no me alcanzaran las manos
para asirme a la bruma,
necesito más horizontes para mi ceguera,
más cataclismos que estremezcan la abulia,
más desatinos para mi colección.
Me es necesario nacer de nuevo,
aprender otra vez a sorprenderme,
recobrar el beneficio de la duda.
La carne ha incorporado a sus oficios
la procacidad,
ha desvestido a sus santos,
sodomizado a sus vírgenes,
recreado el horror;
el espíritu se ha ahogado
en su vómito purísimo.
Necesitó urgentemente aguzar el verbo, lanzarlo
en largas y devastadoras bocanadas,
necesitó dar con la pulpa del gran Logos:
fruta codiciada.


Tierra prometida

El país de los desechos me duele en el hastío.
Marcas de Cristo en la piel de la pobreza.
Demagógicamente quiero
asaltar el banco de la felicidad.
Trágicamente caigo preso
en un rumor de malos presagios.
Policías del Averno señalan el cadalso.
Me desespera la desesperación,
Tengo temor por los míos,
caigo en delirios nocturnos,
me asustan los aullidos inaudibles.
El país de los descalabros tiene fronteras de sangre.
En los platos hay una cicatriz indeleble.
Inútil no sospechar de los transeúntes veloces.
Tan macabro atisbar
rastros de malignidad en ojos inocentes.
Pero algún día, en qué esquina precaria,
nos topamos todos con la médula del delirio.
Se ha enfermado la dulzura,
ha caído en convulsiones insólitas.
En el país del delirio me duele cargar
con todos mis muertos al hombro.
Abrázame contra los espantos,
despeja mis dudas, alivia mis espasmos.
Quiero abordar
el viaje de los colores en estas calles grises.
Me aferro a un madero reverberando cruces
y clavos de angustias.
Dios de los desamparados, recoge
este grito en tu regazo.
El país de la pura llaga pura,
de la cólera marchita,
el país de las estrellas rotas.
Tengo temor
por los míos, por los tuyos, por los ajenos.
Temor por sus ropas manchadas,
temor por el agua descalza.
Anacrónicamente quiero repartir la tierra prometida,
el cielo prometido en partes iguales para todos.
Guárdame de los vientos tibios,
líbrame de los despojos, de las hogueras pálidas.
Te lo pedimos, Señor.
Pies en la tierra

El lenguaje coloquial es un acecho de cuervos.
Señores, me urge alcanzarlos desde tal distancia.
desde tal destierro, tan cerca como cualquiera podría estarlo,
tan lejos desde que la marea llevó los cuerpos a altamar.
¡Oh capitán de los oceanos, qué duro cae el sol sobre las islas!
Y afrontamos la novedad con ojos de Hemingway
y establecemos coordenadas garabateando historias para colorear.
El lenguaje poético tiene marcas en la espalda.
Todos cerramos el puño, lo elevamos desafiante,
pero en la visión caemos de rodillas en la arena
y trazamos círculos en el viento con los brazos en cruz.
Todos estamos señalados con el dedo entre los ojos.
Y el mismo fuego que conduce al náufrago a buen puerto
quema después las naves del destierro.
Señores, he lanzado palomas y todas regresan
trayendo ramas secas y olvidos.
¡Quién esparcirá las aguas sobre las aguas del sueño!
¡Quién secará el patio posterior, las escaleras,
los gritos vecinales de muchachos y muchachas
encendiendo las luces del platoo en la acera!
¿Reportaje a la vida? ¿Dulce remedo de la dulzura?
¡Quién blandirá la espada
revolviéndose en fuego a puertas del paraíso!
¿Están todos ahí?
¿Todos vuelven a la tierra en que nacieron?
¿Se completa el círculo cuando los pequeños saltan a los brazos
y despiertan los pies en la tierra?
El lenguaje coloquial merodea en las esquinas.
La urgencia convoca a sus crías,
ávidas y súbitas manadas llegan presurosas.
¡Rey de los colores, aplaca tu ira gris, tu baño de sombras!


Vida irreparable

Dentro de muy poco,
quizás ahora mismo,
mi cuerpo ya no será éste que me vive.
Vendré desde mi futuro
a encontrarme conmigo mismo.
Vendré desde lo que todavía no soy
a buscarme tal como fui.
Dentro de muy poco,
quizás hace un momento,
seré desplazado por mí mismo,
por la substancia de lo que me espera.
Vendré
y estos perfiles míos
pasarán al olvido de lo presente.
Vendré
y toda reunión de mi carne
será sustituida y desechada
en el recuerdo de lo futuro.
Dentro del ahora mismo,
el fluir de la vida irreparable
me sostiene
en una suma de gestos
que soy yo mismo
redimido para siempre de mi muerte.


Epístola universal a los hermanos cautivos en Patmos

No puedo disfrazar las palabras
cuando aparecen en los ventanales calles hermanas,
y hermanos los pasos que quemaron el siglo,
anaqueles polvorientos desfilando en el asfalto,
mochilas incaicas viajando
colgadas del estribo.
Érase por toda seña
un puñado de imágenes proyectadas en el viento,
hermanos de sangre en posición de ataque,
disparando abrazos y risotadas a quemarropa.
En el Monasterio, a dos cuadras del delirio,
se parapetaban sumas y restas entre vasos y puchos,
golpes de cristales líquidos en tiempos de angustia,
duelos de arañas fraternas
fascinadas en espirales interminables.
Pregunté por ustedes, por nosotros,
por todos los que soltaron las velas al garete,
todos los mártires de la noche,
los sobrevivientes,
los cautivos,
indagué en la penumbra,
salté el cerco policial del dolor,
y nadie había recogido los cuerpos regados,
abandonados a su suerte en las veredas.
Esos fuimos. Esos somos.
Esos éramos en las butacas de Buñuel bañado de absurdos.
Esos somos cambiando pañales al abecedario,
aprendiendo nuevamente las primeras letras,
en Puno, en Buenos Aires,
en Estocolmo, en Pamplona Alta,
donde nos encuentre el mañana,
donde nos sorprenda el pasado.
No sé disimular el espanto,
no tengo mantras para conjurarlo.
A medida que el autobús se detiene
la ciudad palpita fatigosa,
los hijos arrancados de su vientre devoran sus entrañas
(¿dónde están los que te condenaban?),
pero nadie sabe dar razón
pues no la tiene o la ha perdido.
En una esquina de la vieja Lima, en Carmen de la Legua,
en el Rímac, en Barranco,
duerme la barbarie, cáncer de la audacia
y la temeridad,
balanza entre sombra y luz.
En cada rincón de este mundo,
los buses llevan al mismo lugar, perdidos todos.
Y veo en los cristales
que no cambia una coma el guión
todos dispersos donde no llegan las preguntas,
fragmentos de esperanzas como papeles picados en carnaval.
Imposible disfrazar la desnudez en este baile de máscaras.
Inútil preguntar donde el eco devuelve los gritos
y las pisadas estremecen las calles pálidas del recuerdo.
En California, en Bostón, en calle Capón, en San Juan de Lurigancho,
las visiones agigantan bestias y monstruos,
ángeles y mártires,
a mis hermanos cautivos en Patmos.

Pero el Verbo,
sólo el Verbo
reina sempiternamente.

.......................

DE VIAJE DE ABRAHAM (2002-2004)


5
Sara

Le hice jurar que diría siempre que es mi hermana
Le hice jurar por sus entrañas / por sus zapatos de baile
por sus mejillas coloradas
por esos ojos de mar cotizados en las plazas
en los deseos ajenos / en los mercados negros
por sus dientes encerrados en silencios inexplicables
por las mañanas arrancadas al bullicio para zarpar al desvarío
a medialunas de arena / de sudor / de espejismos
Te hice jurar Sara
Y en verdad has sido
Y en verdad eres mi hermana / la extensión de mi carne
hija de mi padre y de mis pieles
y de mi madre y mis feroces cacerías

Desde Ur hasta el Néguev te contemplan
Desde Harán hasta Egipto
Beduinos lanzan sus caballos indomables
se estremecen el desierto y la sabana
Reyes salen a tu encuentro / grandes dádivas se ofrecen
Pero tú has sido mi hermana / mi sangre / como juraste el día
en que a la sombra de los cipreses del Líbano levantamos el tálamo
la tienda de nuestras vidas
resueltas a vencer los designios oscuros

Forastero fui en Gerar
paria en todos las llanuras cuando salí de Ur
¡Quién sacudió el polvo de su cabeza sobre mí y no estuviste
lista para decretar las sombras y sumarte al aullido infinito!
Por eso te anhelan Sara los extraños / por eso
queman incienso en sus altares e invocan al dios de los conjuros
Quedorlaomer rey de Elam
Tidal rey de Goim / todos sus vasallos
tributos esquilan a las ovejas de Siquem / en el encinar de Mamre
por mi dulce gacela / por mi grácil silbido de quena
para ablandar sus palabras / suavizarlas con aceite de mentiras
Pero ella es la hermana que transita incansable
en las calles calcinadas / en las colinas densas de dolores
en su corazón de fieltro
¡Sara para las tormentas de arena y para las aguas frescas!
¡Sara en el valle de Sidim que es el Mar Salado y Sara en el Jordán!
¡Sará en sus bemoles sostenidos!

Siempre Sara / siempre la hermana que mira al Este con mis ojos
Bajo una promesa duerme su vientre en espera
Bajo un juramento es Princesa de estaciones venideras
de arrullos que se toman prestados / Es Princesa
de comarcas vecinas / de todas las familias de la tierra
¡Sara en los confines levantada
para dibujar el nuevo rostro del mundo!

Entre tanto has de parir sonrisas en las esquinas
dulces de membrillo / alfajores / alfeñiques
en el camino que llega a la llanura del Jordán
al norte de Lima / donde Lot alzó sus tiendas hasta Sodoma.

8
Melquisedec

El vino que derramaste por libación / la copa que alzó tu diestra
reverbera en mis ojos como un espejismo / sacerdote largo de días
¿dónde aprendiste a invocar palabras de tal manera?
Los reyes del ocaso te temen /más que al brazo de los jebuseos
si pronuncias con voz de cascada las oraciones
en la hora medular / el patio del día
proclamadas con manos elevadas hacia Salem
Ni el galope excitado de jinetes beduinos / ni la ventisca
ni el bramido de las cabras en los peñascos
ni las canciones despellejando la noche se asemejan
al rumor tempestuoso de tu boca
decretando en trazo efervescente
lo mismo bienaventuranzas que imprecaciones
goces que ayes.
Rey de Salem, soberano
humildes vasallos te saludan desde lejos / desde el otro lado del mar
llegan caravanas bulliciosas trayendo
lo mejor de sus cosechas / proyectos confiscados al tedio
imágenes en sepia a toda página
en grandes titulares / a seis columnas
llegan tributando el incienso de su rabia intacta
el furor que sube a la frente en las sillas del Queirolo
del Wony / del Huaralino
allá en Ur de los Caldeos / donde la soldadesca
dispara a quemarropa contra todo aquel que parpadee
segura de que en los ojos que se cierran
nacen los sueños de cambiar el mundo
Rey de Paz es tu nombre pese a que en extramuros
se te conozca por el dios de los estrépitos / el ángel
del shofar que sacude las cortinas púrpuras de los palacios
atormenta la siesta indolente del rey de Sodoma
el baile de máscaras en las tiendas de Lot.

Todos sabemos que un mal día quemaste tus naves
a orillas del mar de Galilea / donde mueren los inviernos
calcinados / despanzurrados / atragantados de pesadumbres
Todos sabemos que olvidaste levar anclas a tiempo
cuando tus espaldas se doraban espléndidas en la Herradura
en Waikiki / y un magnífico Chevrolet Impala
desataba las envidias en el Haití / entre cholos gamonales
y chinas desechas de lujuria
Fueron páginas escritas con el pie al fondo / tablillas
acuñadas sin pensarlo dos veces
Todos sabemos que eso no lo echarías por la borda solamente
para darle carne a los cronistas de sociedad

Hubo un chispazo / una lumbre / un dolor en el costado
un ahogo quebrado en miles de ojos agudos
constreñidos / desesperados
te pesó el bulto en lomos de bestias humanas en la Parada
te rasgaron las manos los jabones
de mujeres abandonadas fregando ropas ajenas
te alcanzó la pesadumbre de los empleados públicos en el tarjetero
los números algebraicos en la casa del tendero
la soledad de los pupitres por las tardes
el precio de los corazones para alentar
carbones encendidos en las esquinas
Fuiste vulnerable a la suela de los descalzos
al ahogo de los asmáticos / al pesar de las viudas
te hirió para siempre la orfandad en todas sus edades.
Y entonces / con el dolor ajeno que ahora era propio
desembarcaste el Reader’s Digest
los horizontes promisorios / los ases bajo la manga
para pescar jureles al lado de barcazas endebles
para cazar gallinazos en las acequias cerca de Beerseba
para segar chirimoyas en las alturas de Santa Eulalia
para elevar plegarias y holocaustos en tinta roja y negra.

Rey de Salem / soberano de Justicia / en tus lomos
hemos diezmado todos para recibir el sacerdocio y las promesas
de Leví / de Aaron / del Gordo Villarán
según el orden eterno de Melquisedec
como pacto perpetuo para todos nuestros descendientes.

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